Ante toda pregunta sobre la vida, la humanidad ha desarrollado miles de metodologías con la intención de hallar formas de plantear las dudas y obtener certidumbres, las que en mi opinión son madrigueras.
E de suponer que una certeza sobrevalorada es análoga a la protección que puede ofrecer un armario de tela en medio de una selva con leones alrededor. Una protección aparente que en virtud de la suerte puede servir, pero no debe ser tomada como protección verdadera, ni mucho menos, fundamentarlo en arrogancia. Así de simple.
Por ello, asumo el caos y lo inesperado como estatus quo, en lugar de hacerlo al revés. Pero el caos es un veneno para el razonamiento, es necesario navegar en certezas como si se tratase de terreno inestable.
Mis métodos favoritos de pensamiento actual provienen de ámbitos científicos e ingenieriles como: La deducción lógica (inductiva y deductiva) en ambas direcciones lineales, y todo tipo de análisis lateral.
También he de contar con la intuición, la cual no es muy diferente al pensamiento lateral. La intuición se ha incorporado a mi equipo en último lugar, en estos momentos supongo que por mérito de sus resultados, ha llegado para quedarse.
Pero si se preguntan cuál es la esencia de ética tres, sólo necesitan saber que existe un objetivo ético, el cual es definir el comportamiento virtuoso, y este converge en tres etapas
Etapa 1: Ciencia de los 5 sentidos, Pasos certeros que cualquiera puede comprobar.
Etapa 2: Cuando esta se encuentra trabada, la opción es la moral de la fe (cualquier creencia o religión) Esta es la etapa del 6º sentido, mundo platónico, o sentido interno.
Etapa 3: Cuando ambas están trabadas, La filosofía es la opción, pues con ella debes discutir y destruir los paradigmas construidos por las anteriores y convivir con la incertidumbre. Es una metodología inmensamente abarcatiba, sin embargo, en ética 3, resulta invaluable esa capacidad de limpieza que ofrece el libre debate filosófico.
Etapa 1: cuando la filosofía y su incertidumbre resultan agobiantes e incompartibles, adoptas los paradigmas que funcionan mejor en experimentos comprobables por los 5 sentidos.
La Selección de lo que no perece
Biografías y Vidas | |
Charles Darwin |
La teoría original de la evolución expuesta en forma lógica se debe a Juan Bautista de Lamarck, zoólogo francés, cuyaFilosofía Zoológica se publicó en 1809. Lamarck suponía que los seres vivos están animados por una fuerza innata con la cual luchan frente al antagonismo del ambiente. Aceptaba también que las adaptaciones a ese ambiente, una vez fijadas, se propagaban a las generaciones sucesivas, o sea que los caracteres adquiridos se heredan. Al desarrollar el concepto de que aparecen nuevos órganos como respuesta a las necesidades de la lucha con el medio, dedujo que su tamaño e importancia se relacionaba con la ley del "uso y la falta de uso", lo cual también se hereda en el curso de las generaciones.
La teoría lamarquista explicaría la adaptación de muchos vegetales y animales al medio, pero en definitiva es inaceptable, puesto que las pruebas genéticas son decisivas en el sentido de que los caracteres adquiridos no se heredan.
La contribución de Charles Darwin a los conocimientos científicos fue doble: presentó las pruebas para demostrar que la evolución había ocurrido, a la vez que formuló una teoría, la de la selección natural, para explicar el mecanismo de la evolución. La publicación de Darwin, en 1859, del Origen de las Especies es un hito, no sólo en la historia de la biología sino, asimismo, en la del pensamiento humano, puesto que dicho libro, aportando una demostración positiva de la doctrina evolucionista, ha ejercido una considerable influencia en el desarrollo de toda la filosofía.
Darwin embarcó como naturalista en el Beagle, un barco pequeño, para dar la vuelta al mundo. En su viaje Darwin reunió gran cantidad de observaciones interesantes, estableció fecundas analogías, meditando sobre grandes cuestiones, tales como la adaptación de los seres vivos, la diversidad de las especies y sus mutuas relaciones, la lucha por la existencia, la formación de las islas volcánicas. A su vuelta Darwin se dedicó a redactar suDiario de viaje; publicó diversos trabajos de geología, en especial sobre la formación de los corales y de las islas volcánicas. Veinte años después de su regreso a Inglaterra publicó el Origen de las especies. Escribió luego numerosos libros, algunos de los cuales serían una prolongación de esta obra.
En 1858 Darwin recibió un manuscrito de Wallace, joven naturalista que entonces estaba estudiando la distribución de las plantas y animales en la India y la Península Malaya. En su obra, Wallace formulaba la idea de la selección natural, a la cual había llegado sin conocer la obra darwiniana, pero inspirado, lo mismo que Darwin, por el tratado de Malthus sobre el crecimiento de la población y la necesaria lucha por la existencia. Por acuerdo mutuo, Darwin y Wallace presentaron en colaboración un informe sobre su teoría a la Sociedad Linneo de Londres, aquel mismo año.
La explicación propuesta por Darwin y Wallace respecto a la forma en que ocurre la evolución, puede resumirse en la forma siguiente:
- La posibilidad de variación es característica de todas las especies de animales y plantas. Darwin y Wallace suponían que la variación era una de las propiedades innatas de los seres vivos. Hoy sabemos distinguir las variaciones heredadas de las no heredadas. Sólo las primeras, producidas por mutaciones, son importantes en la evolución.
- De cualquier especie nacen más individuos de los que pueden obtener su alimento y sobrevivir. Sin embargo, como el número de individuos de cada especie sigue más o menos constante bajo condiciones naturales, debe deducirse que perece un porcentaje de la descendencia en cada generación. Si la descendencia de una especie prosperara en su totalidad, y sucesivamente se reprodujera, pronto avasallaría cualquiera otra especie sobre la Tierra.
- Sentado que nacen más sujetos de los que pueden sobrevivir, tiene que declararse una lucha por la existencia, una competencia en busca de espacio y alimento. Esta lucha es directa o indirecta, como la de los animales y vegetales para sobrevivir ante condiciones de falta de agua o de bajas temperaturas o a otras condiciones desfavorables del medio ambiente.
- Aquellas variaciones que capacitan mejor a un organismo para sobrevivir en un medio ambiente dado favorecerán a sus poseedores sobre otros organismos menos bien adaptados. Las ideas de la "lucha por la supervivencia" y "supervivencia del más apto" son la esencia de la teoría de la selección natural, de Darwin y Wallace.
- Los individuos supervivientes originarán la siguiente generación, y de este modo se transmiten variaciones "aventajadas" a la siguiente generación y a la siguiente.
Las teorías del naturalista británico modificaron diametralmente las nociones acerca del origen y la evolución del hombre. Darwin refutó la arraigada creencia de que el hombre poseía un origen divino y demostró que los seres humanos eran el resultado de un proceso de desarrollo biológico. Opuso teorías científicas a las explicaciones de carácter teológico, hecho que tuvo un impacto considerable en la mentalidad de la época. Las teorías provocaron una enorme controversia en la sociedad decimonónica y dieron lugar a encendidos debates.
Consecuencia lógica de estas teorías fue la puesta en cuestión de la visión antropocentrista de la naturaleza. Si el hombre no era una creación divina, tal como afirmaban las creencias vigentes hasta el siglo XIX, no había razón para sostener que ocupaba un lugar central en el orden natural.
Revolución del pensamiento
La teoría de la evolución requiere de un concepto diferente para comprenderla, un concepto con el cual no se nace. El hecho de entender la premisa lógica: “si algo existió pero ya no existe porque desapareció” y usarlo como una herramienta de investigación en la búsqueda de la verdad, no resulta del todo sencillo, a pesar de que se trata de algo perfectamente entendible y lógico. Si no existe ahora, es porque desapareció. ¿Quién puede ir en contra de eso? Pero al avanzar con esto, nos vamos a encontrar con verdades que quizás no podamos soportar, o peor aún, nos vamos a encontrar con ideas a medias que merecen más escrutinio, pero que tientan a las personas a un estado de sedentarismo certidumbrita, en el cual surgen dos grupos, los creyentes ciegos, y los no creyentes ciegos. Ambos congelados en una idea inconclusa, pero en tanto no se investigue, no se podrá saber la verdad. En el caso del famoso debate inconcluso que se sigue dando luego del libro “el origen de las especies” la gente en lugar de usar esa herramienta para buscar la verdad, se enreda en discutir la veracidad de los hechos pragmáticos del libro, mientras otros se dedican a buscar la forma de refutarlo. Como si no se desperdiciaran cerebros en las dos conductas anteriores, existen terceros que se dedican a buscar el “eslabón perdido” para ganar el debate sobre el origen de la humanidad.
¿Por qué opino que es una pérdida de tiempo? mi razón para opinar eso es: la humanidad y su origen, tienen una raíz dentro del medioambiente de los animales y tenemos que aceptarla. Pero a pesar de aceptar nuestra parte animal, también es necesario admitir el hecho de que una parte de nosotros no coincide con el medio ambiente del resto de los animales. Demostrarlo es sencillo, no tenemos enemigos naturales en la tierra, capaces de equilibrar nuestra población, a pesar de haber sobrevivido junto a ellos en mutuas interacciones. Buscar el eslabón perdido en fósiles, es como empujar la piedra de Sísifo, por dos razones: la razón filosófica es, La evolución, implica pensar de otra forma, el eslabón perdido ¿en qué nuevo tipo de pensamiento se basa?... se trata de un estancamiento en el pensamiento. La otra razón, se descubre al avanzar críticamente en la teoría de la evolución humana, en la cual encontramos un fenómeno evolutivo extremadamente acelerado, sin precedentes, lo cual implica
La Regla fundamental
La vida es sagrada, agredir o agasajar a cualquier forma de vida, desencadena una serie de acontecimientos que compensan el acto provocado. Se puede tomar a las células como unidad para medir la fortuna con una exactitud considerable.
Funciona así: Si separas a dos células del sistema universal y las aíslas durante toda su vida en un medio ambiente estable, las acciones agresivas por parte de una célula a la otra, le traerán consecuencias desfavorables en su suerte, y estas consecuencias serán exactamente igual de desfavorables que las sufridas por su víctima. Del mismo modo, si las acciones son altruistas, las situaciones de probabilidad ocurrirán a favor de compensar dicho altruismo.
Esta regla fundamental de la vida, es la otra cara de la ley de selección natural, y sirve para demostrar que los animales especializados tienen mejores posibilidades de supervivencia en ambientes estables que los animales agresivos y con mucho armamento. El factor decisivo que permite ese acomodamiento, es la relación entre animales y su suerte.
Lo mismo ocurrió con los tigres colmillo de sable, esos animales vivieron durante millones de años, lo que significa que su especie tuvo más éxito que otros animales con los que competían. El diseño de sus colmillos les permitía dar una muerte certera a sus presas, lo que a otros animales les costaba más trabajo lograr, y ese trabajo, se traducía en lucha y heridas provocadas por la lucha. Eso por si solo puede parecer suficiente explicación, pero lo que los fósiles no pueden mostrar, es la densidad poblacional a lo largo de las temporadas de cada año, en la cual se puede evidenciar una clara ventaja del dientes de sable en cuanto a la suerte con respecto a otros animales que no sobrevivieron como él. Estar en el lugar correcto en el momento justo puede significar la continuidad o desaparición de una especie.
Usando esta regla, puedo deducir que es poco común encontrar restos de animales carnívoros especializados con heridas que los hayan torturado de por vida, como en el caso de lobos, leones o hienas. Propongo experimentar la demostración o refutación de esta premisa, con insectos u otras creaturas pequeñas, pero la verdadera prueba para demostrar esto, implica registrar la actividad hormonal de un grupo de criaturas durante toda su vida, y evaluar si existe una fuerza equilibradora cuya presencia hace una verdadera justicia en el reino animal, y por supuesto, en la vida humana cotidiana.
E de tomar esta hipótesis como verdadera, debido a que pongo esto a prueba todo el tiempo y en cada oportunidad que se me presenta, incluso la aplico para predecir situaciones. Combinar las probabilidades con una elección basada en esta regla, convierte una decisión de dos opciones de 50% cada una a una sola de 100%
Como somos los seres de mayor conciencia en la tierra, considero que tenemos una seria responsabilidad con el resto de los seres, pero carecemos del nivel apropiado de conciencia como para ser capaces de decidir qué especímenes viven y cuales mueren, por lo cual, eso queda en manos de esta justicia superior, mientras que nosotros debemos respetar ante todas las cosas, la regla principal: Toda vida es sagrada y debe ser priorizada. no somos ni más ni menos que otros seres vivos, por eso vivimos en el mismo plano dimensional.
En este enlace pueden encontrar este mismo texto y comentar al respecto.
A continuación, les entrego el concepto aristotélico de Virtud, el cual no ha cambiado mucho en estos tiempos. Esta información es necesaria para tener discusiones a mayor nivel intelectual. Además, lo próximo a exponer resultará mas fácil de entender si entienden bien esto. No es bueno discutir sin estar de acuerdo en las bases primero, porque se corre el riesgo de perder el enfoque.
LA etapa 3 Concite en filosofía, y en ética de tres conciencias, la característica fundamental de la filosofía es la destrucción de paradigmas. "Sólo se que no se nada"
visiten la fuente:
Virtud
Hábito selectivo que consiste en un término medio relativo a nosotros. En latín “virtus”, en griego “areté”.
Cuando una entidad realiza su función propia, pero no de cualquier manera sino de un modo perfecto, entonces de dicha entidad decimos que es virtuosa o buena. Es importante observar que según este punto de vista cabe hablar de virtud en un sentido muy amplio (a diferencia del modo actual de hablar que restringe la virtud al ámbito de las costumbres y la práctica moral). Nosotros utilizamos la palabra virtud y bondad en ciertos contextos de un modo parecido al griego, como cuando hablamos de un buen cuchillo para designar el cuchillo que corta ―es decir que es capaz de realizar su finalidad―, pero no de cualquier manera sino bien.
En la noción aristotélica de virtud son importantes los conceptos de naturaleza y de finalidad: la virtud de un objeto tiene que ver con su naturaleza y aparece cuando la finalidad que está determinada por dicha naturaleza se cumple en el objeto en cuestión. Aristóteles muestra en “Ética a Nicómaco”, que la virtud humana no puede ser ni una facultad ni una pasión sino un hábito. Que sea un hábito quiere decir que aparece no por naturaleza sino como consecuencia del aprendizaje, y más exactamente de la práctica o repetición.
La práctica o repetición de una acción genera en nosotros una disposición permanente o hábito ―de ahí que la tradición aristotélica hable de una segunda naturaleza para referirse a los hábitos― que nos permite de forma casi natural la realización de una tarea.
Los hábitos pueden ser buenos o malos; son hábitos malos aquellos que nos alejan del cumplimiento de nuestra naturaleza y reciben el nombre de vicios, y son hábitos buenos aquellos por los que un sujeto cumple bien su función propia y reciben el nombre de virtudes.
CUADRO DE CLASIFICACIÓN DE LAS VIRTUDES
definición de la virtud | en general excelencia añadida a algo como perfección; buena disposición para el cumplimiento o realización perfecta de una inclinación natural tipos generales | |||||||
tipos generales | VIRTUDES ÉTICAS | VIRTUDES DIANOÉTICAS O INTELECTUALES | ||||||
Definición | perfección de la voluntad; hábito selectivo que consiste en un término medio (entre el exceso y el defecto) relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquella por la cual decidiría el hombre prudente | perfección del entendimiento o razón en relación al conocimiento de la verdad; hábito que faculta para la realización del apetito natural del hombre hacia el saber | ||||||
forma de adquirirse | la repetición, la costumbre | el aprendizaje, la instrucción | ||||||
Tipos | valor | templanza | liberalidad | Filosofía | inteligencia | sabiduría | arte | prudencia |
vicio por defecto | temeridad | intemperancia o libertinaje | prodigalidad | son tres formas de perfección según la razón teórica | son dos formas de perfección de la razón práctica | |||
TEXTO DE ARISTÓTELES
Aristóteles presenta la noción de virtud moral como perfección del alma, expresión de la libertad de la voluntad y término medio entre dos extremos viciosos.
Comencemos por sentar, que toda virtud es, respecto a la cosa sobre que recae, lo que completa la buena disposición de la misma y le asegura la ejecución perfecta de la obra que le es propia. Así, por ejemplo, la virtud del ojo hace que el ojo sea bueno, y que realice como debe su función; porque gracias a la virtud del ojo se ve bien. La misma observación, si se quiere, tiene lugar con la virtud del caballo; ella es la que le hace buen caballo, a propósito para la carrera, para conducir al jinete y para sostener el choque de los enemigos. Si sucede así en todas las cosas, la virtud en el hombre será esta manera de ser moral, que hace de él un hombre bueno, un hombre de bien, y gracias a la cual sabrá realizar la obra que le es propia.
Ya hemos dicho cómo el hombre puede conseguir esto; pero nuestro pensamiento se hará más evidente aún, cuando hayamos visto cuál es la verdadera naturaleza de la virtud.
En toda cuantidad continua y divisible, pueden distinguirse tres cosas: primero el más; después el menos, y en fin, lo igual; y estas distinciones pueden hacerse o con relación al objeto mismo, o con relación a nosotros. Lo igual es una especie de término intermedio entre el exceso y el defecto, entre lo más y lo menos. El medio, cuando se trata de una cosa, es el punto que se encuentra a igual distancia de las dos extremidades, el cual es uno y el mismo en todos los casos. Pero cuando se trata del hombre, cuando se trata de nosotros, el medio es lo que no peca, ni por exceso, ni por defecto; y esta medida igual está muy distante de ser una ni la misma para todos los hombres.
(...) Hablo aquí de la virtud moral; porque ella es la que concierne a las pasiones y a los actos del hombre, y en nuestros actos y en nuestras pasiones es donde se dan, ya el exceso, ya el defecto, ya el justo medio. Así, por ejemplo, en los sentimientos de miedo y de audacia, de deseo y de aversión, de cólera y de compasión, en una palabra, en los sentimientos de placer y dolor se dan el más y el menos; y ninguno de estos sentimientos opuestos son buenos. Pero saber ponerlos a prueba como conviene, según las circunstancias, según las cosas, según las personas, según la causa, y saber conservar en ellas la verdadera medida, este es el medio, esta es la perfección que sólo se encuentra en la virtud.
Con los actos sucede absolutamente lo mismo que con las pasiones: pueden pecar por exceso o por defecto, o encontrar un justo medio. Ahora bien, la virtud se manifiesta en las pasiones y en los actos; y para las pasiones y los actos el exceso en más es una falta; el exceso en menos es igualmente reprensible; el medio únicamente es digno de alabanza, porque el sólo está en la exacta y debida medida; y estas dos condiciones constituyen el privilegio de la virtud. Y así, la virtud es una especie de medio, puesto que el medio es el fin que ella busca sin cesar.
Además, puede uno conducirse mal de mil maneras diferentes; porque el mal pertenece a lo infinito, como oportunamente lo han representado los pitagóricos; pero el bien pertenece a lo finito, puesto que no puede uno conducirse bien sino de una sola manera. He aquí cómo el mal es tan fácil y el bien, por lo contrario, tan difícil; porque, en efecto, es fácil no lograr una cosa, y difícil conseguirla. He aquí también, por qué el exceso y el defecto pertenecen juntos al vicio; mientras que sólo el medio pertenece a la virtud:
"Es uno bueno por un sólo camino; malo, por mil."
Por lo tanto, la virtud es un hábito, una cualidad que depende de nuestra voluntad, consistiendo en este medio que hace relación a nosotros, y que está regulado por la razón en la forma que lo regularía el hombre verdaderamente sabio. La virtud es un medio entre dos vicios, que pecan, uno por exceso, otro por defecto; y como los vicios consisten en que los unos traspasan la medida que es preciso guardar, y los otros permanecen por bajo de esta medida, ya respecto de nuestras acciones, ya respecto de nuestros sentimientos, la virtud consiste, por lo contrario, en encontrar el medio para los unos y para los otros, y mantenerse en él dándole la preferencia.
He aquí por qué la virtud, tomada en su esencia y bajo el punto de vista de la definición que expresa lo que ella es, debe mirársela como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es un extremo y una cúspide.
Ya hemos dicho cómo el hombre puede conseguir esto; pero nuestro pensamiento se hará más evidente aún, cuando hayamos visto cuál es la verdadera naturaleza de la virtud.
En toda cuantidad continua y divisible, pueden distinguirse tres cosas: primero el más; después el menos, y en fin, lo igual; y estas distinciones pueden hacerse o con relación al objeto mismo, o con relación a nosotros. Lo igual es una especie de término intermedio entre el exceso y el defecto, entre lo más y lo menos. El medio, cuando se trata de una cosa, es el punto que se encuentra a igual distancia de las dos extremidades, el cual es uno y el mismo en todos los casos. Pero cuando se trata del hombre, cuando se trata de nosotros, el medio es lo que no peca, ni por exceso, ni por defecto; y esta medida igual está muy distante de ser una ni la misma para todos los hombres.
(...) Hablo aquí de la virtud moral; porque ella es la que concierne a las pasiones y a los actos del hombre, y en nuestros actos y en nuestras pasiones es donde se dan, ya el exceso, ya el defecto, ya el justo medio. Así, por ejemplo, en los sentimientos de miedo y de audacia, de deseo y de aversión, de cólera y de compasión, en una palabra, en los sentimientos de placer y dolor se dan el más y el menos; y ninguno de estos sentimientos opuestos son buenos. Pero saber ponerlos a prueba como conviene, según las circunstancias, según las cosas, según las personas, según la causa, y saber conservar en ellas la verdadera medida, este es el medio, esta es la perfección que sólo se encuentra en la virtud.
Con los actos sucede absolutamente lo mismo que con las pasiones: pueden pecar por exceso o por defecto, o encontrar un justo medio. Ahora bien, la virtud se manifiesta en las pasiones y en los actos; y para las pasiones y los actos el exceso en más es una falta; el exceso en menos es igualmente reprensible; el medio únicamente es digno de alabanza, porque el sólo está en la exacta y debida medida; y estas dos condiciones constituyen el privilegio de la virtud. Y así, la virtud es una especie de medio, puesto que el medio es el fin que ella busca sin cesar.
Además, puede uno conducirse mal de mil maneras diferentes; porque el mal pertenece a lo infinito, como oportunamente lo han representado los pitagóricos; pero el bien pertenece a lo finito, puesto que no puede uno conducirse bien sino de una sola manera. He aquí cómo el mal es tan fácil y el bien, por lo contrario, tan difícil; porque, en efecto, es fácil no lograr una cosa, y difícil conseguirla. He aquí también, por qué el exceso y el defecto pertenecen juntos al vicio; mientras que sólo el medio pertenece a la virtud:
"Es uno bueno por un sólo camino; malo, por mil."
Por lo tanto, la virtud es un hábito, una cualidad que depende de nuestra voluntad, consistiendo en este medio que hace relación a nosotros, y que está regulado por la razón en la forma que lo regularía el hombre verdaderamente sabio. La virtud es un medio entre dos vicios, que pecan, uno por exceso, otro por defecto; y como los vicios consisten en que los unos traspasan la medida que es preciso guardar, y los otros permanecen por bajo de esta medida, ya respecto de nuestras acciones, ya respecto de nuestros sentimientos, la virtud consiste, por lo contrario, en encontrar el medio para los unos y para los otros, y mantenerse en él dándole la preferencia.
He aquí por qué la virtud, tomada en su esencia y bajo el punto de vista de la definición que expresa lo que ella es, debe mirársela como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es un extremo y una cúspide.
Aristóteles, Moral a Nicómaco, Libro Segundo, VI
(Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 1. Traducción: Patricio de Azcárate)
(Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 1. Traducción: Patricio de Azcárate)
Revisión de Virtud Moral
Las virtudes morales son las perfecciones del alma y más exactamente de la voluntad y del carácter.
Aristóteles define la virtud moral como una "disposición voluntaria adquirida (hábito) dirigida por la razón y que consiste en el término medio entre dos vicios". En esta definición encontramos las tesis éticas fundamentales de este autor:
- La cuestión que preocupaba a Platón en Menón relativa a si la virtud es un don divino, se encuentra en los hombres por naturaleza o es posible su aprendizaje, la resuelve Aristóteles indicando que la virtud se puede aprender, no depende de la naturaleza y no es una disposición innata sino del ejercicio de la libertad.
- La virtud es un hábito, es decir una disposición que se crea en nosotros para la realización de una tarea o actividad y es consecuencia del ejercicio o repetición: nos hacemos justos practicando la justicia, generosos practicando la generosidad, valientes practicando la valentía.
- La virtud moral se realiza en un sujeto a partir de lo que su razón le enseña como bueno; para la vida buena es necesaria la perfección de la razón (como ya habían señalado Sócrates y Platón) de ahí que la virtud intelectual que llamamos prudencia sea fundamental también en el mundo moral; sin embargo, Aristóteles no defiende un intelectualismo moral radical pues no cree (como parece que era el caso de Sócrates) que para la vida buena sea necesario y suficiente que la razón nos sepa mostrar la conducta justa. En este punto Aristóteles se acerca al sentido común al indicar que si la voluntad de una persona no es buena, si no ha sido disciplinada y entrenada para la realización de lo correcto, aunque la razón le enseñe lo que es preciso hacer, es improbable que dicha persona lo haga.
- La virtud consiste en saber dar con el término medio entre dos extremos, extremos que por ser tales son vicios; Aristóteles distingue entre el "término medio de la cosa" y el "término medio para nosotros"; el término medio es siempre de algo que posee magnitud, y es término medio en relación a la cosa cuando se la examina desde un punto de vista puramente matemático (así, el 6 es el término medio entre 10 y 2), dista lo mismo de cualquiera de los extremos, y es una sola e idéntica en todas las cosas; pero para establecer lo que es mucho o poco en asuntos relativos al bien de las personas es preciso atender a las circunstancias, al sujeto que realiza la acción, sus necesidades y posibilidades, y para ello introduce Aristóteles la idea del término medio respecto a nosotros: en la moralidad el término medio se predica de las pasiones, los sentimientos y las acciones pues, dice este filósofo, en el temor, el atrevimiento, la apetencia, la ira, la compasión, y en general en el placer y el dolor caben el más y el menos, y ninguno de los dos está bien. El término medio es lo que no sobra ni falta, y no es único ni igual para todos. Parece claro, por ejemplo, que respecto de ser buen estudiante lo que para unos es muchas horas de estudio para otros es poco, y establecer el tiempo adecuado depende de las circunstancias y de las personas; o que, en relación con la humildad o el descaro, no hay un término matemático que corresponda a la conducta válida en todo momento y lugar pues en unas circunstancias lo correcto será mostrarse efusivo y cordial y en otras mantener una cierta distancia y no demasiada emotividad. En resumen, y utilizando las propias palabras de Aristóteles, si se vive la pasión o el sentimiento o se realiza la acción "cuando es debido, y por aquellas cosas y respecto a aquellas personas y en vista de aquello y de la manera que se debe, entonces hay término medio y excelente, y en esto consiste la virtud".
Sin embargo, Aristóteles también afirmará que no toda acción ni toda pasión admite el término medio, pues hay cosas malas en sí mismas: pasiones malas en sí mismas son la malignidad, la desvergüenza y la envidia, y malas acciones en sí mismas el adulterio, el robo y el homicidio.
Como ejemplos de virtud cabe señalar el valor (medio entre la temeridad y la cobardía), la templanza (medio entre la intemperancia o libertinaje y la insensibilidad); la virtud más importante es la justicia.
Como ejemplos de virtud cabe señalar el valor (medio entre la temeridad y la cobardía), la templanza (medio entre la intemperancia o libertinaje y la insensibilidad); la virtud más importante es la justicia.
Pretendo usar este contenido para plantear la base de futuras discusiones
La virtud del hombre depende de su naturaleza, por lo tanto, la base de la ética triunviral es definir la naturaleza del hombre por medio de cualquiera de los caminos posibles para la conciencia según esta teoría. Ciencia, creencia, filosofía, y de nuevo a la ciencia hasta que esta se vea trabada.
Por supuesto que en estos tiempos sabemos que la razón pura se encuentra diezmada por nuevas lógicas pertenecientes al sub consciente.
Otro punto clave para la ética, es la Justicia como virtud. Esta en particular, escapa de la ciencia, así que merece que los paradigmas que la rodéan en esta época, séan desnudados y linchados con filosofía. Ese trabajo me ha llevado a una conclución funcional que no pertenece al rango de la ciencia. Mas vién, pertenece a la Creencia o religión. Es la ley del Karma. Noten que esta medida ha resultado muy funcional: Revolución del pensamiento y La Regla fundamental. este análisis permitiría, de ser comprobado, anticipar con resultados más exactos, el destino de las especies animales a corto y largo plazo, con un menor margen de error.
Y por supuesto que, las reglas halladas en el comportamiento animal, son aplicables para nosotros. Después de todo, el 98% de nuestra evolución ha sido en un ambiente de animales, sería muy absurdo creer que estamos exentos de esas experiencias. ¿que opinas tu?
Este post se basa en un trabajo personal, realizado durante el mes agosto del año 2011 aproximadamente. Todos los cambios de pensamiento en trabajos futuros, es evidencia de crecimiento personal.
Y por supuesto que, las reglas halladas en el comportamiento animal, son aplicables para nosotros. Después de todo, el 98% de nuestra evolución ha sido en un ambiente de animales, sería muy absurdo creer que estamos exentos de esas experiencias. ¿que opinas tu?
Este post se basa en un trabajo personal, realizado durante el mes agosto del año 2011 aproximadamente. Todos los cambios de pensamiento en trabajos futuros, es evidencia de crecimiento personal.
Hoy en día contamos con mas herramientas que los filósofos del panteón, y este, es uno de esos medios. Bienvenidos.
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